Por qué debes recoger la caca de tu perro

Publicado por caty en

¿Qué pasa con las cacas de perro?

Por razones que no comprendemos muchos propietarios de perros tienen la mala costumbre de no recoger los excrementos de sus mascotas. Con motivos tan poco convincentes como que sirven de “abono natural”. En contra de la errónea idea de los “abonos ecológicos”, la realidad es una considerable afectación para nuestra salud por la cantidad de enfermedades que los excrementos pueden transmitir a nuestros perros, nuestros animales domésticos y, a través de la cadena trófica, a los propios seres humanos.

Debemos poner en conocimiento de quienes se resisten a recoger los excrementos de sus perros, los perjuicios que pueden ocasionar a la población, incluidos sus propios seres queridos, las sanciones administrativas y costes económicos que pudieran derivarse de su incívica omisión.

La materia fecal que se queda en la vía pública termina convirtiéndose en polvo que contamina el aire, los depósitos de agua e incluso los alimentos preparados en la calle. Inhalar estos desechos puede provocar parasitosis, bacterianos y de micosis como la salmonella, la tifoidea o diarreas. 

Según la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootécnica (FMVZ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) un perro de tamaño mediano produce en promedio 600 gramos de heces por día, lo que significa 18 kilos al mes, ahora multiplica eso por los aproximadamente 3 millones de perros callejeros que viven en el Valle de México más los que sí tienen dueño pero que igualmente no recogen sus desechos. Este es un problema grave que deja toneladas de heces en la calle que terminas respirando tú y tu familia.

 

¿Sabes que es Zoonosis? 

Zoonosis es el término que se refiere a las enfermedades que pueden adquirir los humanos por medio de otras especies; por ejemplo: por medio de las heces de nuestros perros podemos adquirir zoonosis parasitarias producidas por quistes, huevos, larvas y gusanos. Algunas de las enfermedades que se transmiten a través de las heces son tifoidea, salmonelosis, hepatitis A, leptospirosis, entre muchas otras. Estos parásitos pueden entrar a nuestro cuerpo por ingestión.

Pero ¿Cómo podrí­as comer las heces de un perro? De hecho es muy probable que lo hayas hecho, sin darte cuenta. Si alguna partícula de popó quedó en tus zapatos, en las patas de tu perro o sus juguetes, en las manos y/o zapatos de los niños, cualquier objeto que haya estado en contacto con los restos de heces que dejamos en el parque será portador de las mismas. Las partículas de heces llegarán a tu casa y de tu casa a tu boca habrá un solo paso.

Además, cuando las heces que no se levantan se secan, las partículas que contaminan y contienen parásitos vuelan hasta llegar a la comida que compramos en puestos callejeros o incluso en restaurantes con terrazas al aire libre. Las partículas de heces secas también vuelan y permanecen suspendidas en el aire que respiramos.

Además, hay mucha gente molesta porque los humanos no recogemos la popó de nuestros perros y las consecuencias de ese enojo terminan en actos atroces como el envenenamiento masivo.

Y ya sabes: si no quieres comer heces, recógelas siempre!!!

Una muestra de una campaña que se circula por la red, cosa que debe hacer en todo el mundo!!

Categorías: Tips

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